Con buenos modos se consigue todo
Al músico viejo le queda el compás.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Más vale tarde que nunca.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
La intención es lo que vale.
Lo bello es difícil.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Lo que se hace de noche sale de día.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
La morena, de azul llena.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
La cara del santo hace el milagro.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Quien no canea, calvea.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El que coge la vela es porque es cofrade.
A tal amo tal criado.
Lo dicho, dicho está.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Lo prometido es deuda.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.