Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Todo amor tiene su gasto
Mucho ruido y pozas nueces.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
El otoño de lo bello, es bello.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Amor de asno, coz y bocado.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Agarrando aunque sea fallo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Pajaro que comió, voló.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Yantar sin vino, convite canino.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
La verdad sale en boca de los niños.
O Corte o cortijo.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Noviembre caliente, mayo helado.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Con el callar, vencerás.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Casa de Dios, casa de tos.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Al rebuznar se verá quien no es león