Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Vale más rodear que mal andar.
Más barato es cuidar que edificar.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Quien se casa, casa quiere.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Real ahorrado, real ganado.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Ocasión llegada presto agárrala.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
A dos palabras tres porradas.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Lo barato cuesta caro
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Ver para creer.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Al leñador caza, y al cazador leña.
A donde fueres haz lo que vieres.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.