En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
O faja o caja.
Moda y fortuna presto se mudan.
Costumbre mala, desterrarla.
Canción de la transición.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Hacer la plancha.
Hacer buenas (o malas) migas.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Paciencia y barajar.
Mojarse el potito.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Borrón y cuenta nueva.
Rectificar es de sabios.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Hacer enseña a hacer.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Hacer la del humo.
Hacerse el sueco.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Quien hace, aplace.
Ir de trapillo.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Hacer de una pulga un elefante.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Tirar la casa por la ventana.
Hacer ruido, para sacar partido.
Hacer pinitos.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Jugarse hasta la camisa.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Innovar, casi siempre es empeorar.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Acometer hace vencer.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Hacer el agosto.
A jugar y perder, pagar y callar.
Jugar al abejón con alguien.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Ponerle el cascabel al gato.
Remienda paño y pasarás año.
Lo nuevo guarda lo viejo.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.