Comer a dos carrillos, como monja boba.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Casa convidada, pobre y denostada.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
A comida de olido, pago de sonido.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Casa cerrada, casa arruinada.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
A mala cama, buen sueño.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Febrero, cebadero.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Camino robado, al otro día, sin gente.
A malos ratos, buenos tragos.
Palabra de cortesano, humo vano.
Tras buen soplo, buen sorbo.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
En pedregal no siembres cereal.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Casa revuelta, huéspedes espera.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Camino malo se anda ligero.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
En casa del herrero, asador de madero.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
De padres asientos, hijos taburetes.
Comer sin vino, comer canino.
En casa llena presto se guisa la cena.
A gusto de los cocineros comen los frailes.