Boca sin muelas, molino sin piedras.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Llegar a punto de caramelo.
El ojo del amo engorda el ganado.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Cada pardal a su espigal.
Por el hilo se saca el ovillo.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Casarás y amansarás.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Reunión de pastores, oveja muerta.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
La lengua no es de acero, pero corta.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Deberás fondear pensando que has de levar.
En la duda, ten la lengua muda.
Me importa un comino.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
El que sigue la caza, ése la mata.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
De lengua me como un plato.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Está mal pelado el chancho.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.