Agrada, quien manda.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Calles y callejas tienen orejas.
El pez muere por su propia boca.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Del viejo el consejo.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Un ten con ten para todo está bien.
El mirón, ¡chitón!.
Al barrigón, no le vale faja.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
A la zorra, candilazo.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Poco a poco hila la vieja el copo.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
La lengua unta y el diente pincha
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Quien bien quiere, bien obedece.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Lo cortes, no quita lo valiente.
A picada de mosca, pieza de sabana.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Hombre refranero, medido y certero.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Como buscar una aguja en un pajar.
Lo que va viene.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
De padres bocois hijos cubetas.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.