Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
No está el palo para cucharas.
Buena condición vale más que discreción.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Malos reyes, muchas leyes.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Pan ajeno, caro cuesta.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Al son que le toquen bailan.
Es más feo que carro visto por debajo.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Gato con guantes no caza ratones.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Tener un hambre de lobo.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Guay del malo y de su día malo.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A su tiempo se cogen las uvas.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Hacer del san benito gala.
Males comunicados, son aliviados.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Recoge el heno mientras el sol brilla.