La jodienda no tiene enmienda.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Cabello luengo y corto el seso.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
A fullero, fullero y medio.
El que muda de amo, muda de hado.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Mulas y putas siempre piensan unas.
A mala venta, mala cuenta.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
El que anda en silencio, cazar espera.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
A consejo malo, campana de palo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Aún queda el rabo por desollar.