Pon y te llamaran gallina.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
De cuero ajeno, correas largas.
Intimidades, solo en las mocedades.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Antes de criticar, mírate la cola.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Cosa hallada no es hurtada.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
No te salgas por la tangente.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Si te queda el saco.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Hija que casas, casa que abrasa.
Lo que sea que suene.
Pan casero, de ese quiero.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Abrojos, abren ojos.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Por el interés te quiero Andrés.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Haceos miel y comeos han las moscas.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
A cama pequeña, échate en medio.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Agarrando aunque sea fallo.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
No hay atajo sin trabajo.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.