Quien al molino va, enharinado saldrá.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Barájamela más despacio.
Camino malo se anda ligero.
El que se brinda se sobra.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Año hortelano, más paja que grano.
Cerrado a cal y canto.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Mala yerba, mucho crece.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Cada loco con su tema.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
No todo el que chifla es arriero.
Lo barato cuesta caro
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El ignorante es poco tolerante.
Irse con la soga entre los cachos.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Hacerse el de la oreja mocha.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Hablar por la boca del ganso.
Escarba la graja, mal para su casa.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Creerse el papá de los helados.