Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Paciencia y barajar.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Al endeble todos se le atreven.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Buena estatura es media hermosura.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Para bien morir, bien vivir.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Las cosas se parecen a sus dueños.
La soga, tras el caldero.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
No se pierde lo que se dilata.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Mente sana, cuerpo sano.
De lo bendito, poquito.
El trato engendra el cariño.
Hablando nos entendemos.
Casa sin madre, río sin cauce.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.