El que bien ama, tarde olvida.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Jugar y perder bien puede suceder.
A buena confesión, mala penitencia.
Hacer un viaje y dos mandados.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
En guerra avisada no muere gente.
El pez muere por su propia boca.
Ojo al Cristo que es de plata.
El amor entra por la cocina.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Más vale morir de risa que de ictericia.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
La verdadera amistad es inmortal.
Pocas palabra y muchos hechos.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
A brutos da el juego.
A roma va, dinero llevará.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
La mejor felicidad, es la conformidad.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Pedir peras al olmo.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
El que debe y paga, descansa.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
El que se afloja se aflige.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Lo que se da no se quita.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Claridad, y no en el caldo.
Burro empinado, por hombres es contado.
Hay ropa tendida.
La viña y el potro, criélos otro.