Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Nadie muere la víspera de su muerte.
Dios perdona a quien su culpa llora.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
En enero, el besugo es caballero.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
El buen mosto sale al rostro.
El comedido sale jodido.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
En vender y comprar, no hay amistad.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
La primera señora, la segunda escoba.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Donde comen dos comen tres.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Demasiada alegría es dolorosa
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Peores nalgas tiene mi suegra.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Cada cual es hijo de sus obras.
Un ruin ido, otro venido.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
No te metas en querellas ajenas.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
De pena murió un burro en Cartagena.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
La sangre, pesa más que el agua.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Buena mula, mala bestia.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.