Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Como es la madre, así es la hija.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
De lo vedado, un solo bocado.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
De boca para fuera.
A cualquiera se le muere un tío.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Bebes vino, no bebas el seso.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Fuiste doncella y viniste parida.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Esto es de rompe y rasga.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
A la vejez, dinero y mujer.
Madre ardida hace la hija tollida.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Al buen vino, buen tocino.
El amor y el reloj locos son.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.