Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Carta echada, no puede ser retirada.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
El mejor escribano echa un borrón.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El que no arriesga, no pasa el río.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Viejos los cerros y reverdecen
Gitano no saca la suerte a gitano.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Quien mucho desea, mucho teme.
El buen vinagre del buen vino sale.
La gotera cava la piedra.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Aún queda el rabo por desollar.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Pan con sudor, sabe mejor.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Con quien te vi te comparé.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Como quitarle el poto a la jeringa.
El pez grande en la mar se hace.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Con bondad se adquiere autoridad.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Agrada, quien manda.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
El diablo está en los detalles.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.