Amigo viejo y casa nueva
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
La muerte hace reflexionar.
Madre muerta, casa deshecha.
Idos y muertos es lo mesmo.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Buena barba, de todos es honrada.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
muero Marta, y muero Harta.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Casa sin madre, río sin cauce.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
A barbas honradas, honras colmadas.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
La burla, para quien le gusta.
Baila más que un trompo.
Neblina, del agua es madrina.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Beber, hasta la hez.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Las arrugas son la tumba del amor
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Más vale tuerta que muerta.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El borracho fino, después del dulce, vino.
La vida es un juego.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Adoba tu paño y pasarás tu año.