Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Para presumir hay que sufrir.
Entre salud y dinero, salud primero.
A escote nada es caro.
Antes muerte que vergüenza.
Obra hecha, dinero espera.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Antes es la obligación que la devoción.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Bueno es caer para más valer.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Agrada y te agradarán.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Cosa rara, cosa cara.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Es cualquier baba de perico.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Saber amar es mucho saber.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Buena mula, mala bestia.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
A feria vayas que más valgas.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
A viña vieja, amo nuevo.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
la ropa son alas.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.