A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Bebo poco, más quierolo bueno.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
A amo ruin, mozo malsín.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Cuenta y razón conserva amistad.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Dame pan y dime tonto.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Amor de amos, agua en cestos.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Jinca la yegua.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Donde pan comes migas quedan.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
No tocar pito.
Ama y guarda.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Quien no tiene quiere más.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Salud perdida, salud gemida.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Más obrar que hablar.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Del uso viene el abuso.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Nadie se ha pelado por pedir.
Mata, que Dios perdona.
Que no me busquen porque me encuentran.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Más cura la dieta, que la receta.
Libro prestado, libro perdido.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.