Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Hay que sufrir para merecer.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Una salsa de tomate, le sentaría bien hasta el chocolate.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
No hay albarda que le quede bien.
La última cuenta la paga el diablo.
Échate este trompo a la uña.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
La rata avisada, no muerde carnada.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Vino mezclado, vino endiablado.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Las paredes tienen oidos.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
A medida del santo son las cortinas.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Como es el mesón, así los huéspedes son.