Los casados, casa quieren.
Por pedir, nada se pierde.
La palabra emitida no puede recogerse.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
No hay dos sin tres.
A dos palabras tres porradas.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Fraile convidado echa el paso largo.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El que la deba, que la pague.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
A la virtud, menester hace espaldas.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A ruin, ruin y medio.
Estás entre la espada y la pared.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Dejadle correr, que él parará.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Dios nos coja confesados.
En caso de duda, la más tetuda.
Hay que hacer de tripas corazones.
Hermano mayor padre menor.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Amor comprado, dale por vendido.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Hierba segada, buen sol espera.
Dar una de cal y otra de arena.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Corta despacio, que hay poco paño.
Buscar los tres pies al gato.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
No jales que descobijas.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
La suerte está echada.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.