O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Diligencia vale más que ciencia.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
La manda del bueno no es de perder.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Más honor que honores.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
El Juez, derecho como la viga del techo.
La hacienda, el dueño la atienda.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Cada cual ha de llevar su carga.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Palabra dada, palabra sagrada.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Donde hay nobleza, hay largueza.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
El que es mandado no es culpado.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Lo que no está prohibido está permitido.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Quien da el consejo, da el tostón.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Principio quieren las cosas.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Cada cual a lo suyo.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Donde hay gana, hay maña.
Oficio ajeno, dinero cuesta.