A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El que bien vive, harto letrado es.
Bien casada, o bien quedada.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Entendido y anotado.
El papel puede con todo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Mucho ojo, que la vista erro.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Junta de pájaros, agua segura.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Quien anda mal, acaba mal.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
La morena, de azul llena.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Te pido hojas y me traes ramas.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
A la sombra del favor, crecen vicios.
A bestia loca, recuero modorro.
Demasiado pedo para la mula.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
La esperanza es lo último que se pierde.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Oír campanas y no saber dónde.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Las paredes tienen oidos.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Más tira coño que soga.