Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Bolsa llena, quita las penas.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
A buen adquiridor, buen expendedor.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
La más fina mula, patea y recula.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
El que paga mal, paga dos veces.
Boca abierta, dientes de oro.
Aquí te cojo y aquí te mato.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
A hombre desgarbado, dale de lado.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Nada hay nuevo bajo el sol.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Buena madera, buen oficial espera.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Todas las horas hieren. La última mata.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El que se apura llega tarde.
De día y con sol.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Lo dicho, dicho está.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Aquí el más tonto hace relojes.
Obra acabada venta aguarda.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Harto da quien da lo que tiene.
Bien está el pájaro en su nido.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Dar de comer al diablo.
Lo escrito, escrito esta.