Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Bueno es el gato, si no te araña.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
El perro con rabia, de su amo traba.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Porfía mata venado, que no venablo.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Búho que come, o muere.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
El gato gruñón, no caza ratón.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Perro viejo no ladra en vano.
En Octubre, la oveja cubre.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Cada raposa mira por su cola.
Gato gordo, honra su casa.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
A perro macho lo capan una sola vez
Gato enratado no quiere pescado.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Ávila, santos y cantos.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
La mujer y la vaca, con día para casa.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
El ojo del amo engorda el ganado.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.