Bragueta abierta pájaro muerto.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Intimidades, solo en las mocedades.
Al amigo y al caballo no apretallo.
El gañán y el gallo, de un año.
Junta de pájaros, agua segura.
La zorra se conoce por la cola.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Ponerle el cascabel al gato.
Besugo de enero vale un carnero.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Está comiendo zacate el burro.
Con dinero baila el perro.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Oveja que bala, bocado que pierde.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
El mirón, ¡chitón!.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
De día beata, de noche gata.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Yerro es ir de caza sin perro.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
A caballo grande, grandes espuelas.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
A la hora mala no ladran los perros
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.