A cántaro roto, otro al puesto.
Pocas palabras son mejor.
Reloj y campana, muerto mañana.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Más vale tarde que nunca.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Los ojos son el espejo del alma.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
A la ocasión la pintan calva.
Bastante colabora quien no entorpece.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.