Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
A marido ausente, amigo presente.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Las acciones revelan las pasiones
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Lo hermoso, a todos da gozo.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
A quien feo ama, bonito le parece.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Caridad y amor no quieren tambor.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
A quien presta nada le resta.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Quien más tiene, más quiere.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.