Yo que me callo, me quedo sin gallo.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Cavas tu tumba con los dientes.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Cobra buena fama y échate a dormir.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Bien muere, quien bien vive.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A secreto agravio, secreta venganza.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Flaco hombre, mucho come.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
¿Usted qué come que adivina?
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Burro adornado, busca mercado.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Pan ajeno nunca es tierno.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Despacito y buena letra.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Buena condición vale más que discreción.