Saber amar es mucho saber.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Educación y pesetas, educación completa.
Con pan, hasta las sopas.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
A cada ermita le llega su fiestecita.
Nunca te apures para que dures.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
De la esperanza vive el cautivo.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
A un bagazo, poco caso.
Pisar mierda trae buena suerte
Otoño entrante, uvas abundantes.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Más ordinario que un sicario en un burro.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
La soledad no trae felicidad.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Poca ayuda no es estorbo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Demasiada alegría es dolorosa
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Los vicios no necesitan maestro.