Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
No hay alegría sin aburrimiento
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
No ser escaparate de nadie.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Con pan, hasta las sopas.
Saber amar es mucho saber.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Nunca te apures para que dures.
A un bagazo, poco caso.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
De la esperanza vive el cautivo.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Pisar mierda trae buena suerte
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
La soledad no trae felicidad.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
El vino y la verdad, sin aguar.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Dios castiga, pero no ha palo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.