De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Zorra vieja no cae en la trampa.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El que nace chicharra, muere cantando.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
A gran calva, gran pedrada.
A buen sueño, no hay cama dura.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Al mal año, tarria de seda.
Cada uno con su humo.
El ceremonial es el humo de la amistad
Piedra que rueda, no crea moho.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.