Cada uno es artífice de su ventura.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
A Dios, llamaron tú.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Cerrado a cal y canto.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Hay que predicar con el ejemplo.
Llámame gorrión y échame trigo.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Dios nos libre del día de las alabanzas.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Ande o no ande, caballo grande.
No hables por boca ajena.
El frío conoce al encuero.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El dueño del perro no obedece a su perro.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Saber de pobre no vale un duro
De trigo o de avena, mi casa llena.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Una manzana roja invita piedras.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
El que bien te quiere no te engaña.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Cada día verás quien peque y pague.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Los dioses ayudan al que trabaja
Come y bebe, que la vida es breve.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
No hay primera sin segunda
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
De los muertos no se hable sino bien.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
A la fortuna, por los cuernos.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama