Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Pan y vino andan camino.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Hebra larga, costurera corta.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Dios era bueno para negociante.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Nunca cagues más de lo que comes.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Antes que el deber está el beber.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Hay más días que longanizas.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
A calza corta, agujeta larga.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Va para atrás como el cangrejo.
Hablando se entiende la gente.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
La sugestión obra.
Nunca anochece donde se ama.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Harina mala, mal pan amasa.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
El que porfía mata venado.
La suerte está echada.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.