Amistad, con todos; confianza, con pocos.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Haces mal, espera otro tal.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Donde dije digo, digo Diego.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
Con afán ganarás pan.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Males comunicados, son aliviados.
Igual con igual va bien cada cual.
De refrán y afán pocos se librarán.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Amor comprado, dale por vendido.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Al dedo malo, todo se le pega.
Los negocios no tienen ocio.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
El haragán es el hermano del mendigo.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Quien mucho desea, mucho teme.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.