El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La razón y el agua hasta donde dan.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Más vale media mierda que mierda entera.
El que tiene sed, busca agua.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
A la zorra, candilazo.
El vicio, saca la casa de quicio.
El que no ayuda, estorba.
La monotonía genera aburrimiento
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
El que ama el peligro, en él perece.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Taberna sin gente, poco vende.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
El llanto sobre el difunto.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
El demonio no duerme.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
En Abril, aguas mil.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
A falta de reja, culo de oveja.