El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
A burlas, burlas agudas.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
La razón y el agua hasta donde dan.
Más vale media mierda que mierda entera.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El que tiene sed, busca agua.
El vicio, saca la casa de quicio.
El que no ayuda, estorba.
A la zorra, candilazo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
La monotonía genera aburrimiento
Taberna sin gente, poco vende.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El que ama el peligro, en él perece.
El llanto sobre el difunto.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
El demonio no duerme.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
En Abril, aguas mil.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
El más fuerte teme a la muerte.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Al fuego y al fraile no hurgarles.