Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Yerro es ir de caza sin perro.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Caga más una vaca que cien palomos.
El juego destruye más que el fuego.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Lo que no cuesta no vale.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
La verdad sale en boca de los niños.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Ni raja, ni presta el hacha.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Buen abogado, mal cristiano.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Amor con hambre, no dura.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Mucho saber, menos ignorar es.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.