La oprtunidad la pintan calva.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Bollo de monja, costal de trigo.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
O la bebes o la derramas.
El que más mira menos ve.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Querer y no querer, no está en un ser.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
La buena lectura, alivia la tristura.
Con el metro que midas, te medirán.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Paciencia y barajar.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Al loco y al toro, dale corro.
Al hombre de rejo, vino recio.
Donde hay leyes, hay trampas.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Como turco en la neblina.
Dos no riñen si uno no quiere.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
No quieras nunca buenos comienzos.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Dueña que mucho mira, poco hila.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Tierra por medio, para poner remedio.