Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Andar con pies de plomo.
Echarle mucha crema a sus tacos
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
A gran seca, gran mojada.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Ayunar, o comer truchas.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Jugar a dos barajas.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
La barriga llena da poca pena.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Manda, manda, Pedro y anda.
Riña de amantes, agua referescante.
De lo vedado, un solo bocado.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Alcanza, quien no cansa.
Más ordinario que una vaca con pedal.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?