La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
A batallas de amor, campo de plumas.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
La hacienda, el dueño la atienda.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Desde torre o azotea, bien se otea.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Hijos y mujer añaden menester.
Palabra de cortesano, humo vano.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Cebada granada, a ocho días segada.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Yernos y nueras, en las afueras.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Boca sin dientes, casa sin gente.