Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Quien lengua ha, a Roma va.
Abrojos, abren ojos.
De luengas vías, luengas mentiras.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Quien madruga ojeras tiene.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
De día y con sol.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
El que del campo viene, cenar quiere.
Dame dineros y no consejos.
Cada día verás quien peque y pague.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Cada día se aprende algo nuevo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Despacio, que llevo prisa.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Palabras sin obras, barato se venden.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Quien no canea, calvea.
Comida hecha, amistad deshecha.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
A buenas horas, mangas verdes
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
De hoy a mañana se cae una casa.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Agrada, quien manda.
Hebra larga, costurera corta.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Como turco en la neblina.
Hoy no se fía, mañana sí.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.