Ladran, pues cabalgo.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Gente de navaja, poco trabaja.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Reyes y mujeres no agradecen.
Costumbre mala, desterrarla.
Cortesías engendran cortesías.
Amigo de todos, loco con todos
Lo que mucho se usa, poco dura.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Cada año, calzones de paño.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Lo pasado, pisado.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
El hombre pone y la mujer dispone.
La vida es un deber a cumplir
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Sayo que otro suda, poco dura.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Lo que se hace de noche sale de día.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Dar la última mano.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Zapatero a tus zapatos.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El que afloja tiene de indio.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.