Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Año tuero, vaca y muerto.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Amor breve, suspiros largos
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Intimidades, solo en las mocedades.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
A persona lisonjera no le des oreja.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Santo Tomás, una y no más.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
A malos ratos, buenos tragos.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
No sufras por calenturas ajenas.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
A la vejez aladares de pez.
Buen podador, buen viñador.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
El amor, de necios hace discretos.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Un pie calzado y otro descalzo
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
El ojo quiere su parte
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Casamiento malo, presto es concertado.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.