Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
A caballo comedor, cabestro corto.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Ajo cebollino, para con vino.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Cuanto más primos, más adentro.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Hijo de gato caza ratón.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
A fullero, fullero y medio.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
A buen santo te encomiendas.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Al higo por amigo
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A perro macho lo capan una sola vez
A confite de monja pan de azúcar.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ponerle el cascabel al gato.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Con el callar, vencerás.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.