Reunión de pastores, oveja muerta.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Olvidar una deuda no la paga.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
A los locos se les da la razón.
No hay don sin din.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Los vicios no necesitan maestro.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Dos no discuten si uno no quiere.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Poco dinero, poco sermón.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Más puede Dios que el diablo.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Nadie es profeta en su propia tierra.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
A Dios, llamaron tú.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Dan darán, dicen las campanas.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Por unos pierden otros.
Bollo de monja, costal de trigo.