Una mano y un pie no aplauden juntos.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Dios era bueno para negociante.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
La buena obra, ella misma se loa.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Come santos, caga diablos.
Orejas de burro.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
No todo el que trae levita es persona principal
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Gente parada, malos pensamientos.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Los burros se buscan para rascarse.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Piedra que rueda, no crea moho.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
La soga, tras el caldero.
Un indio menos, una tortilla mas.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
La barba no hace al filósofo
A quien no habla, no le oye Dios.