Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
En largos caminos se conocen los amigos.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Hijo solo, hijo bobo.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
La mala fe, no pare hembra.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
El burro al ratón le llamó orejón.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Casa de mantener, castillo de defender.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Nobleza obliga.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Mulas y putas siempre piensan unas.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Mujer Besada mujer ganada.
Cada quien, con su cada cual.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
A donde no está el dueño, no está su duelo.