Buey que muge, todos le temen.
Más ven cuatro ojos que dos.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Berzas en enero, saben como carnero.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Comer sin vino, comer canino.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
De mala sangre, malas morcillas.
Variante: Si hay trato, pueden ser amigos el perro y el gato.
El hombre es un animal de costumbre.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Hijo casado, vecino airado.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Dos capitanes hunden la nave.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Puerco no se rasca en javilla.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Cabra manca, a otra daña.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Los perros viejos no ladran inútilmente.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Alegría, belleza cría.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.