El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
A grandes males, grandes enfermos.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
El mejor sol es el que calienta hoy
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Poco dinero, poco sermón.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El que nada tiene, nada vale.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Casa ordenada, casa salvada.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Ni cenamos ni se muere padre.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Pan con pan comida de tontos.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Aire colado, a muchos ha matado.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Día de agua, taberna o fragua.
Quien bien quiere, bien obedece.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Dios nos libre de un ya está hecho.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.