Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
A grandes males, grandes enfermos.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
El mejor sol es el que calienta hoy
Poco dinero, poco sermón.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
El que nada tiene, nada vale.
Casa ordenada, casa salvada.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Ni cenamos ni se muere padre.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El que más madrugo, un talego se encontró.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Quien bien quiere, bien obedece.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Aire colado, a muchos ha matado.
Pan con pan comida de tontos.
Día de agua, taberna o fragua.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.