Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Los difuntos, todos juntos.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Fiar, en Dios y en otro no.
Dios acude siempre.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Dios no desampara a sus hijos.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
De los hombres se hacen los obispos.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
No todos los que van a la iglesia son santos
Ojo al Cristo que es de plata.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Atáscate, que hay lodo.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Dios nos coja confesados.
A mal Cristo, mucha sangre.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
A los pendejos ni Dios los quiere.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Fraile convidado echa el paso largo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Idos y muertos es lo mesmo.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Atente al santo y no le reces.
Moro viejo, mal cristiano.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Todos los santos tienen octava.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Llegar y besar el santo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Antes es la obligación que la devoción.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Nunca falta Dios a los pobres.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
No saber de la misa la media.
El fraile, la horca en el aire.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.